Más control, sin perder transparencia
Con el modo de seguridad básico de Windows, las protecciones de tiempo de ejecución se habilitarán de forma predeterminada y solo permitirán que se ejecuten aplicaciones, servicios y controladores «debidamente firmados». Sin embargo, los usuarios y administradores podrán anular estas protecciones para aplicaciones específicas cuando sea necesario y tendrán visibilidad de qué protecciones están activas y si se ha concedido alguna excepción. El objetivo, señala Microsoft, es ayudar a proteger el sistema contra «manipulación o cambios no autorizados».
Además, a través de nuevas medidas de transparencia y consentimiento, los usuarios recibirán avisos cuando las aplicaciones intenten acceder a sus datos y recursos confidenciales, como archivos, cámaras o micrófonos, o cuando intenten instalar otro «software no deseado». Los usuarios pueden otorgar o denegar solicitudes de aplicaciones para acceder a sus datos y hardware protegidos, y también pueden optar por revocar permisos otorgados previamente.
Microsoft llama a esto un «enfoque más consistente e intuitivo» de cómo Windows comunica las decisiones de seguridad. La empresa afirma que estas nuevas medidas son una respuesta directa a los clientes que piden “Bases de seguridad más sólidas y consistentes.”en el sistema operativo (SO) de la empresa.


