Google ha apelado un fallo estadounidense que en 2024 determinó que la empresa tenía un monopolio ilegal en las búsquedas en Internet y en la publicidad de búsquedas, informa CNBC. Después de una audiencia especial sobre sanciones, el tribunal decidió en 2025 medidas más leves que las propuestas originalmente por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Entre otras cosas, Google no tendrá que vender su navegador Chrome, pero sí deberá compartir ciertos datos de búsqueda anónimos y estará restringido en futuros acuerdos exclusivos, por ejemplo con Apple. Google ahora quiere suspender estos requisitos y advierte que podrían dañar la privacidad del usuario y sofocar la innovación.
La vicepresidenta de Asuntos Regulatorios de la compañía, Lee-Anne Mulholland, escribe que la decisión anterior ignora el rápido desarrollo tecnológico y la feroz competencia de competidores establecidos y empresas emergentes bien financiadas, y sostiene que los usuarios eligen Google voluntariamente.


